1) `curl` para depurar APIs y endpoints
Cuando falla un frontend, valida primero el backend desde CLI.
`curl` te deja comprobar si un endpoint responde, qué código devuelve y cómo son sus cabeceras. Es una manera directa de separar problemas de red, backend o cliente.
Con flags como `-I`, `-X`, `-H` y `-d` puedes emular peticiones reales. Esto ayuda mucho en debugging de autenticación, CORS o payloads inválidos.
Un hábito útil es guardar ejemplos de `curl` en documentación técnica para reproducir incidencias rápidamente.