Calidad como cultura de trabajo
La calidad más robusta no surge de una revisión aislada al final, sino de una mentalidad de comprobación durante todo el proceso.
En equipos maduros, validar evidencia y alcance forma parte del flujo normal de producción, igual que redactar o sintetizar.
Trabajar esta dimensión con profundidad mejora tanto la calidad de salida como la capacidad de revisión crítica.