1) Identifica tu shell actual antes de ejecutar nada
Diagnosticar primero te ahorra minutos (o horas) de frustración.
En Linux/macOS, lo normal es Bash o Zsh. En Windows moderno, PowerShell es muy común y cmd sigue existiendo por compatibilidad.
Muchos comandos que parecen 'de terminal' en realidad son de una shell concreta. Por ejemplo, `ls` puede comportarse diferente entre entornos.
Cuando trabajas en equipo, conviene documentar explícitamente la shell esperada en README o scripts de onboarding.
# Linux/macOS
echo $SHELL
# PowerShell
$PSVersionTable.PSEdition
$PSVersionTable.PSVersion