Flujo de diagnóstico que evita perder tiempo
El orden importa: si abres pestañas al azar, generas ruido en lugar de evidencia.
Empieza por delimitar la pantalla y el flujo crítico exactos. No analices una home genérica si el problema real ocurre en ficha, checkout o dashboard autenticado.
Después usa Coverage para detectar CSS y JavaScript que se descargan y parsean sin aportar nada a esa vista concreta. Eso no cierra la auditoría, pero sí te da una primera bolsa de bytes sospechosos.
Con Local Overrides puedes probar una corrección sin esperar a un despliegue completo: desactivar un script de terceros, ajustar una carga diferida o cambiar prioridades de recursos.
Finalmente, Request Blocking y el panel Performance te sirven para validar dos preguntas: qué pasa si una dependencia falla y qué tareas largas están castigando la respuesta visual.
- Define plantilla, dispositivo y escenario antes de medir.
- Aísla desperdicio con Coverage en lugar de discutir por intuición.
- Usa Overrides para prototipar la mejora sin tocar producción.
- Bloquea recursos para descubrir dependencia excesiva de terceros.
- Cierra con evidencia: impacto esperado, riesgo y siguiente paso.