Dos formatos, dos objetivos
La presentación guía una conversación en tiempo real. La infografía sintetiza para lectura autónoma y rápida.
Cuando se mezclan objetivos, aparecen materiales confusos: diapositivas saturadas o infografías que parecen informes comprimidos.
Trabajar esta dimensión con profundidad mejora tanto la calidad de salida como la capacidad de revisión crítica.