Los fallos más difíciles no dan error
La consola está limpia y, aun así, el resultado está mal.
Un TypeError te dice dónde mirar. Un filtro de proyectos que devuelve una lista vacía, un contador que siempre se queda uno por debajo o un botón que funciona la primera vez y no la segunda no dicen nada: el programa hace exactamente lo que escribiste, que no es lo que querías.
Pedirle a la IA «arréglalo» en estos casos funciona a veces, pero no aprendes a encontrarlos tú, y cuando la IA no acierta te quedas sin recursos. Por eso conviene seguir un método.